HARINA: Información básica que debes saber

 Se puede obtener harina de distintos cereales, pero la más común es la harina de trigo. En Europa se habla simplemente de ‘harina’ cuando se refieren a la harina de trigo, independientemente de si se trata de la refinada o la integral. Esto se debe a la importancia que tiene como ingrediente principal del pan, pilar fundamental de la alimentación en este continente.

   Harina refinada (wheat flour / refined flour): Harina común de trigo normalmente utilizada en repostería. La que encontramos en cualquier tienda y que sirve para cualquier tipo de preparados, además de servir como espesante.

   Harina integral (wholemeal flour / wholewheat flour): Con mas fibra y nutrientes que la anterior aunque no es, como se suele pensar, mas light. Suele ser usada por motivos de salud, por la cantidad de fibra que contiene. Es más compacta, su color es más oscuro, su sabor más fuerte y es mucho mas nutritiva. La harina integral se puede usar para cualquier tipo de preparados, al igual que la anterior, pero hay que tener en cuenta que el producto final quedará algo menos denso y que crecerá menos. Ideal para tartas de frutas.

La harina de trigo común la podemos encontrar en dos formas. Esta clasificación la encontraremos, sobretodo, cuando leemos libros o recetas en inglés:

   Blanqueada (bleached flour): Harina de trigo común a la que se ha añadido un agente blanqueante (cloro), que posteriormente se evapora, para cambiar su color amarillento y lograr un color blanco brillante. Este químico también actúa como conservante. Los blanqueantes hacen que la harina sea más consistente pero afecta a la fuerza por lo cual muchas panaderías prefieren no utilizarla. En España está prohibido blanquear las harinas con químicos.

   Sin blanquear (unbleached flour): Obviamente no contiene aditivos químicos, con lo cual se considera como una harina más saludable. Adquiere su color amarillento de forma natural con la oxidación. Actualmente la mayoría de las harinas no son blanqueadas, aunque siempre es conveniente verificar el empaque para asegurarnos de ello.

Otra manera de clasificar la harina es según su fuerza. La fuerza de la harina se la otorga la proporción de proteínas que contiene. La proteína fundamental presente en la harina es el gluten. A mayor cantidad de proteínas, mayor fuerza.

   Harinas flojas o débiles (soft flour / weak flour): Harina con menor proporción de proteínas, de 5 a 11 gramos de proteína por cada 100 gramos de harina. Comúnmente llamada ‘harina para repostería’. Se utiliza por ejemplo para espesar salsas, hacer bizcochos o cupcakes.

   Harina de fuerza (strong white flour / bread flour): Harina con mayor proporción de proteínas, entre 13 y 15 gramos de proteína por cada 100 gramos de harina. Se caracteriza por una gran resistencia al estirado y una gran capacidad para absorber líquidos. Se utiliza para hacer masas fermentadas, masas de hojaldre y panes.

Dentro de las harinas flojas o débiles, las que nos interesan para trabajar repostería,  podemos mencionar las siguientes:

   Harina todo uso (all-purpose flour / plain flour): Harina de trigo común para todo uso. Con ella se puede hacer desde bizcochos y galletas hasta empanadas, panquecas o buñuelos. No contiene agentes leudantes añadidos.

   Harina leudante o harina bizcochona (self-raising flour): Simplemente es harina común mezclada con un agente leudante como levadura química o polvo de hornear (baking powder), que simplifica la preparación de la masa y nos permite elaborar más rápidamente productos de repostería. Muchos no la usan porque prefieren controlar la cantidad de polvo de hornear que utilizan. Se puede crear a partir de colocar en una taza medidora (medida estándar para 140g) 1/2 cucharadita de sal junto con 1 y 1/2 cucharaditas de polvo para hornear (Royal Baking Powder por ejemplo), completando el resto de la taza con harina de todo uso. Hay que tamizar un par de veces para que se mezcle bien.

   Harina de repostería (cake flour): Simplemente es una versión más ligera de la harina todo uso. Es harina común mezclada con maicena, la cual rebaja la proporción de proteínas (la fuerza de la harina) y ayuda a obtener un bizcocho más ligero y esponjoso. Se puede crear a partir de una taza medidora (medida estándar para 140g) de harina todo uso, retirando de ella dos cucharadas de harina para sustituirlas por dos cucharadas de maicena (almidón de maíz). Hay que tamizar un par de veces para que se mezcle bien.

La siguiente harina más utilizada en el mundo es la de maíz (corn meal / corn flour), que es pilar fundamental de la alimentación de la cultura americana. No se debe confundir con la harina fina de maíz (maicena), son dos cosas completamente distintas. El maíz no contiene gluten, pero se caracteriza por aportar sabor y color a los productos elaborados con él. Para poder elaborar pan con esta harina, al no contener gluten, es necesario añadirle harina de trigo.

Otros dos ingredientes estrechamente relacionados a la harina:

   Fécula de maíz, almidón de maíz o harina fina de maíz (cornstarch): Comúnmente conocida como maicena o maizina. Apenas contiene 1% de proteínas en su composición, por ello tiene fama de hacer más esponjosos los bizcochos, porque reducen la proporción de proteínas de la harina y la hace más ligera.

   Fécula de patata, almidón de patata o harina de patata (potato starch): Se utiliza, como la maicena, para darle una textura más ligera y tierna a los bizcochos. Además se utiliza en recetas sin gluten y también para mantener la humedad de los dulces.

Hay muchos otros tipos de harina de las que no hablaremos en este caso, entre ellas la harina de soja, de avena, de arroz, de almendra, de cebada y de centeno. Suelen tener mucho sabor pero muy poco o nada de gluten.

Harinas hay muchas, muchísimas. Cada una tiene su uso específico, cada una es apropiada para hacer una determinada receta o un determinado tipo de producto. Una harina no puede sustituir a otra porque no se obtendrá el mismo resultado (en cuanto a textura o sabor por ejemplo). Recuerden siempre que el tipo de harina que se use afectará al producto final.

Por último les dejamos tres consejos:

   La mejor manera de almacenar la harina es en un lugar fresco y seco, evitando las altas temperaturas y la humedad. Precisamente por la humedad no es recomendable almacenarla en la nevera. Preferiblemente debe ser almacenada en un envase hermético o sellando su bolsa original con algún tipo de gancho.

   Siempre que una receta no especifique el tipo de harina es recomendable usar la harina de todo uso.

   La harina siempre debe ser tamizada antes de trabajar con ella.

Aniversarios de boda: Su nombre según los años

El aniversario de boda es una fecha muy especial que conlleva la tradición de entregar regalos, bien sea entre la pareja o por parte de sus familiares y amigos, además de la celebración de una fiesta (tarta incluida por supuesto).

La tradición indica que cada año los obsequios deben ser de diferentes materiales, siempre de lo más frágil a lo más sólido según pasan los años. Esto representa o simboliza como se va fortaleciendo y solidificando la relación con el paso del tiempo.

Los nombres que se le dan a cada aniversario de boda son también una guía para saber cuál es el regalo más apropiado y tradicional para entregar. Obviamente, también estos nombres influyen en las decoraciones de las fiestas y, por supuesto, de las tartas. Los nombres pueden variar según el país, pero en líneas generales ya la mayoría de los países han adaptado el mismo estándar. Hay muchos más de los que ponemos en esta lista, pero estos son los más comunes. Esperamos que les sean de utilidad.

1 año / 1 year
Bodas de algodón / Cotton wedding
2 años / 2 years
Bodas de papel / Paper wedding
3 años / 3 years
Bodas de cuero / Leather wedding
5 años / 5 years
Bodas de Madera / Wooden wedding
7 años / 7 years
Bodas de lana / Woolen wedding
10 años / 10 years
Bodas de lata / Tin wedding
12 años / 12 years
Bodas de seda / Silk wedding
15 años / 15 years
Bodas de porcelana / Porcelain wedding
20 años / 20 years
Bodas de cristal / Crystal wedding
25 años / 25 years
Bodas de plata / Silver wedding
30 años / 30 years
Bodas de perlas / Pearl wedding
40 años / 40 years
Bodas de rubí / Ruby wedding
50 años / 50 years
Bodas de oro / Golden wedding
55 años / 55 years
Bodas de esmeralda / Emerald wedding
60 años / 60 years
Bodas de diamante / Diamond wedding
75 años / 75 years
Bodas de brillante / Brilliant wedding

Conversión de grados Fahrenheit (°F) a grados Celsius (°C)

Seguro que en más de una ocasión les ha pasado: la receta tiene la temperatura del horno en grados Fahrenheit (°F) y no saben o no recuerdan como convertirlos a Celsius (°C) o grados centígrados. Para eso hemos creado esta pequeña tabla y una breve explicación de las fórmulas para poder convertir otras cantidades que no figuren aquí.


La conversión de grados Celsius a grados Fahrenheit (°F) se obtiene multiplicando la temperatura en Celsius (°C) por 1,8 y sumando 32. La fórmula, donde t significa temperatura: t°F = (t°C x 1,8) + 32.

Para hacer la conversión de forma inversa, la conversión de grados Fahrenheit (°F) grados Celsius (°C), sólo debemos restar 32 y dividir entre 1,8. La fórmula, donde t significa temperatura: t°C = (t°F – 32) / 1,8.

Tengan en cuenta que los resultados de las conversiones usando las fórmulas dan números más exactos, por ejemplo la conversión de 350ºF da como resultado 176,66ºC. Obviamente en nuestros hornos no contamos con la opción de poder poner el dato tan preciso, así que por ello debemos redondear. En el caso de 350ºF colocamos directamente 180ºC.

Aceite en spray casero: sencillo y saludable

El formato de aceite en spray es muy famoso y conocido en países como Estados Unidos y Argentina. Hay a la venta muchos productos de este tipo de diferentes marcas y precios, pero en España no es muy fácil conseguirlos y, de conseguirlos, no son nada económicos. Nosotros proponemos algo muy sencillo y a la vez económico: utilizar una botella con boquilla de spray de las que venden en cualquier tienda de chinos por 0,90€ y rellenarla con el aceite vegetal de vuestra elección.
Para cocinar sólo hace falta rociar el aceite en el sartén o sobre la pieza a cocinar. De esta manera reduciremos notablemente la cantidad de aceite que utilizamos para cocinar, beneficiando tanto a nuestra salud y nuestro peso, como a nuestro bolsillo. Tampoco perderemos los beneficios del aceite, como dorar y hacer la comida más jugosa y evitar que la comida se pegue al sartén. Las comidas serán más saludables al usar la cantidad de aceite justa y necesaria, y la botella de aceite durará mucho más tiempo y nosotros evitaremos aumentar hasta cinco kilogramos al año.

Fundir o temperar chocolate, cobertura o Candy Melts

A primera vista parece algo muy sencillo, pero realmente no es tan fácil como parece. Hay que tener en cuenta dos cosas fundamentales a la hora de temperar chocolate: no tener prisa y no mezclarlo, por nada del mundo, con agua. El agua es el peor enemigo del chocolate fundido, por tanto hay que asegurarse de que todos los utensilios estén completamente secos. Se debe evitar la humedad, el agua o el vapor en el chocolate ya que pueden causar que la mezcla quede dura. Se puede remediar añadiendo un poco de aceite vegetal y removiendo constantemente. También es importante la temperatura, no debe llevarse jamás a más de 50ºC. 



Hay dos maneras de fundir o temperar chocolate: en el microondas o en baño de maría. 

Para fundir chocolate en el microondas lo debemos colocar en trozos de tamaño reducido en un bol (apto para microondas, por supuesto), colocar la potencia al 50% y encenderlo. Cada 30 segundos se debe detener y remover la mezcla hasta que esté completamente fundido. Cuando se acerque al punto casi perfecto de fundido también conviene disminuir los intervalos a la mitad (15 segundos). 

Para temperar chocolate en baño de maría debemos contar con dos ollas: una grande llena de agua caliente (retirarla del fuego para evitar el vapor y las salpicaduras, no debe estar hirviendo pero si muy caliente) y otra completamente seca para colocar encima del agua, flotando. Igual que con el procedimiento anterior el chocolate debe estar en trozos pequeños. La olla de arriba también puede ser sustituida por un bol, preferiblemente de metal o vidrio ya que el plástico no conduce el calor de manera uniforme. Hay que remover hasta conseguir que esté completamente fundido y sin grumos. 

Notas:

  • Cada tipo de chocolate tiene una temperatura de fundido diferente: el chocolate negro está alrededor de 50ºC, el de leche alrededor de 45ºC y, por último, el blanco que está sobre los 40ºC. 
  • Muchos dicen que es mejor dividir el chocolate en tres tercios. Fundir primero dos tercios y una vez que este se encuentre en estado líquido, añadir la tercera parte. 
  • El chocolate sobrante al finalizar tu receta lo puedes guardar en el refrigerador o congelador en una bolsa ziploc. Para volver a trabajar con él es necesario esperar a que vuelva a la temperatura ambiente.