Quesillo paso a paso en imágenes

Quesillo paso a paso

Ingredientes:

2 tazas de azúcar

1 lata de leche condensada (250g)

1 lata (misma medida de la leche condensada) de leche líquida entera (250g)

8 huevos enteros

1 cucharadita de vainilla (opcional)

Preparación:

Para comenzar se prepara el caramelo agregando en una olla pequeña las 2 tazas de azúcar y llevándola a fuego alto. Es importante remover constantemente. El azúcar se irá enturronando y poco a poco irá cambiando de color hasta tornarse en un líquido burbujeante, espeso y oscuro. Una vez que esté listo el caramelo, se pasa cuidadosamente a la quesillera y con ayuda de unas manoplas o paños de cocina se remueve poco a poco ayudando al caramelo a cubrir completamente el fondo y las paredes de la quesillera. Podemos esperar un poco a que se enfríe, un par de minutos, para que se haga más espeso el caramelo y dar una segunda vuelta para que la capa de caramelo de las paredes sea más gruesa.

Por otro lado, en la licuadora, agregar la lata de leche condensada, la misma medida de esa lata en leche líquida entera y los 8 huevos. Recomendamos verter en este orden porque la leche condensada es más espesa y así será más fácil que se integren los ingredientes. Podemos agregar la cucharadita de vainilla aunque esto no es indispensable. Licuar a velocidad media hasta que los ingredientes se integren por completo y verter todo el contenido en la quesillera.

Se puede utilizar la tapa de la quesillera para cubrirla, aunque hay quienes prefieren cubrir la superficie con papel de plata o papel aluminio. Se pone la quesillera en baño de maría (es decir, dentro de una olla con agua hirviendo de manera que quede flotando la quesillera) y se deja tapada durante unos 45 minutos aproximadamente. Esto es como las tartas, el tiempo depende de varios factores, así que lo más conveniente es ir verificando a la media hora y luego cada 10 o 15 minutos. Introducimos un cuchillo por los bordes o el centro del quesillo y vamos verificando la textura. Al igual que con las tartas, estará listo cuando al introducir el cuchillo en el centro éste salga sin residuos.

Dejar enfriar y desmoldar cuidadosamente en una fuente o envase hondo para evitar que se derrame el caramelo. Llevar a la nevera para refrigerar mientras se nos hace agua la boca esperando.

Notas:

  • Recuerden que el caramelo parece algo muy sencillo pero realmente es algo muy delicado que puede llegar a hacer quemaduras graves en la piel. Hay que tratarlo con mucho respeto y utilizar, preferiblemente, manoplas de cocina. No es ningún juego, cuando estés trabajando con caramelo no permitas ningún tipo de distracciones ni niños cerca.
  • Para un quesillo cremoso y compacto hay que hacer el baño de maría a fuego bajo. Para un quesillo con huecos hay que batir durante más tiempo en la licuadora y hacer el baño de maría con fuego alto.

Quesillo de chocolate

Ingredientes:
1 taza de azúcar
½ taza de agua
1 taza de leche
200 g de chocolate con leche
1 lata de leche condensada
5 huevos
1 cucharadita de cacao en polvo
 
Preparación:
Precalentar el horno a 180ºC. Preparar un baño de maría para colocar la quesillera cuando se introduzca en el horno. En la quesillera preparamos un caramelo a fuego alto utilizando el agua y el azúcar. Reservamos mientras continuamos con el resto de la preparación. Temperamos el chocolate con la taza de leche, puede ser en microondas o en baño de maría. Este chocolate temperado lo mezclamos con el resto de los ingredientes (leche condensada, huevos y cacao) y vertemos toda la preparación en la quesillera que contiene el caramelo. Se introduce la quesillera durante 1 hora en el baño de maría o, como en el caso de las tartas, hasta que al introducir un palillo salga completamente limpio.

Panquecas rápidas y esponjosas

Ingredientes:
250 g de harina todo uso
3 huevos
2 tazas de leche
1 cucharadita de polvo de hornear
Relleno al gusto (sirope, mantequilla, queso, chocolate, fresas, etc)
 
Preparación:
Cernir la harina junto con el polvo de hornear en un bol. En otro bol cascamos los 3 huevos y los batimos con batidor de varillas eléctrico para incorporarles aire. Poco a poco vamos incorporando la leche y la harina (que ya contiene polvo de hornear). Hay que mezclar bien para evitar que se formen grumos. Con ello ya tenemos la masa lista.
Calentar un sartén de teflón y untar una pequeñísima porción de mantequilla. Vertemos la masa con la ayuda de un cucharón procurando una forma redonda. El indicador para saber que es tiempo de voltearlas será la formación de burbujas en la parte superior.
 
Notas:
  • A la masa le podemos agregar azúcar, vainilla o azúcar avainillado para darle un poco más de dulzor y sabor.
  • Hay que estar muy atentos ya que se suelen quemar fácilmente.
  • Como acompañantes podemos utilizar mantequilla, margarina, sirope de maple, quesos varios, cremas varias, frutas varias, miel, chocolate y/o helado.

Crema pastelera en 5 minutos: increíble pero cierto!

Preparación: 5 minutos / Microondas: 5 minutos


Ingredientes 

1/2 litro de leche líquida entera (a temperatura ambiente)
2 huevos (sólo las yemas)
1 cucharada de esencia de vainilla
5 cucharadas de azúcar granulada
50 g de maicena

Preparación
  • Separar las yemas de las claras y colocarlas en un recipiente de vidrio. Agregar los otros ingredientes y remover para integrar. Posteriormente batir con batidora eléctrica hasta que quede homogénea y bien integrada procurando no incorporar aire a la mezcla. 
  • Meter en el microondas durante 3 minutos a máxima potencia (potencia 10 u 800w). Sacar del microondas y remover con batidor manual para homogeneizar (aún estará bastante líquido). 
  • Meter nuevamente al microondas durante 2 minutos más, sacarlo y remover un par de minutos más con batidor manual para homogeneizar. Ya debe tener la consistencia de la crema pastelera.
  • Dejar reposar y cubrir con papel film para llevar a la nevera una vez que esté templada. Es importante que el papel film esté pegado a la crema y que en ninguna parte del envase quede un espacio de aire entre la superficie de la crema y el papel film.
  • Una vez que se enfríe ya queda de vuestra parte decidir si usarla de relleno para una tarta, rellenar profiteroles o simplemente comerla a cucharadas!
Notas:
- Es mejor utilizar un recipiente de vidrio, una cuchara de madera, una espátula de silicona y/o un batidor manual de plástico ya que el metal oscurecería la crema.
- Es importante hacer una pausa después de los primeros 3 minutos de cocción para evitar que se corte la crema.
- Una vez finalizados los últimos 2 minutos en el micro, es conveniente remover durante un par de minutos más para evitar que se formen grumos.
- Pegar el papel film a la superficie de la crema evitará que el agua se condense y que se forme una costra en la superficie de la crema.

Magdalenas choco-vainilla

Ingredientes
150 g de harina de trigo
1 cdta. de polvo para hornear
1/8 cdta. de bicarbonato sódico
1/4 cdta. de sal
85 g de azúcar granulado
85 g de mantequilla fundida
1 huevo L
5 cdas. de leche
1 cdta. de extracto de vainilla
3 cdas. de yogurt natural o de vainilla
40 g de chocolate con leche rallado

Preparación

•   Precalentar el horno a 180 grados. Colocar cápsulas o capacillos en el molde para magdalenas.
•   Tamizar en un bol la harina, el polvo de hornear y el bicarbonato. Agregar la sal y el azúcar. Mezclar bien los ingredientes.
•   Agregar en otro bol la mantequilla fundida (a temperatura ambiente) junto con el huevo, la leche, el extracto de vainilla y el yogurt. Batir ligeramente a mano con varillas y verter toda esta mezcla en el bol de los ingredientes sólidos.
•   Mezclar hasta formar una pasta pero sin que llegue a ser homogénea ya que deberían quedar grumos. Incorporar el chocolate rallado y distribuirlo por toda la masa.
•   Verter la mezcla en las cápsulas o capacillos de manera proporcional y hornear durante aproximadamente 20 minutos.  Dejar enfriar 5 o 10 minutos y desmoldar.

HARINA: Información básica que debes saber

 Se puede obtener harina de distintos cereales, pero la más común es la harina de trigo. En Europa se habla simplemente de ‘harina’ cuando se refieren a la harina de trigo, independientemente de si se trata de la refinada o la integral. Esto se debe a la importancia que tiene como ingrediente principal del pan, pilar fundamental de la alimentación en este continente.

   Harina refinada (wheat flour / refined flour): Harina común de trigo normalmente utilizada en repostería. La que encontramos en cualquier tienda y que sirve para cualquier tipo de preparados, además de servir como espesante.

   Harina integral (wholemeal flour / wholewheat flour): Con mas fibra y nutrientes que la anterior aunque no es, como se suele pensar, mas light. Suele ser usada por motivos de salud, por la cantidad de fibra que contiene. Es más compacta, su color es más oscuro, su sabor más fuerte y es mucho mas nutritiva. La harina integral se puede usar para cualquier tipo de preparados, al igual que la anterior, pero hay que tener en cuenta que el producto final quedará algo menos denso y que crecerá menos. Ideal para tartas de frutas.

La harina de trigo común la podemos encontrar en dos formas. Esta clasificación la encontraremos, sobretodo, cuando leemos libros o recetas en inglés:

   Blanqueada (bleached flour): Harina de trigo común a la que se ha añadido un agente blanqueante (cloro), que posteriormente se evapora, para cambiar su color amarillento y lograr un color blanco brillante. Este químico también actúa como conservante. Los blanqueantes hacen que la harina sea más consistente pero afecta a la fuerza por lo cual muchas panaderías prefieren no utilizarla. En España está prohibido blanquear las harinas con químicos.

   Sin blanquear (unbleached flour): Obviamente no contiene aditivos químicos, con lo cual se considera como una harina más saludable. Adquiere su color amarillento de forma natural con la oxidación. Actualmente la mayoría de las harinas no son blanqueadas, aunque siempre es conveniente verificar el empaque para asegurarnos de ello.

Otra manera de clasificar la harina es según su fuerza. La fuerza de la harina se la otorga la proporción de proteínas que contiene. La proteína fundamental presente en la harina es el gluten. A mayor cantidad de proteínas, mayor fuerza.

   Harinas flojas o débiles (soft flour / weak flour): Harina con menor proporción de proteínas, de 5 a 11 gramos de proteína por cada 100 gramos de harina. Comúnmente llamada ‘harina para repostería’. Se utiliza por ejemplo para espesar salsas, hacer bizcochos o cupcakes.

   Harina de fuerza (strong white flour / bread flour): Harina con mayor proporción de proteínas, entre 13 y 15 gramos de proteína por cada 100 gramos de harina. Se caracteriza por una gran resistencia al estirado y una gran capacidad para absorber líquidos. Se utiliza para hacer masas fermentadas, masas de hojaldre y panes.

Dentro de las harinas flojas o débiles, las que nos interesan para trabajar repostería,  podemos mencionar las siguientes:

   Harina todo uso (all-purpose flour / plain flour): Harina de trigo común para todo uso. Con ella se puede hacer desde bizcochos y galletas hasta empanadas, panquecas o buñuelos. No contiene agentes leudantes añadidos.

   Harina leudante o harina bizcochona (self-raising flour): Simplemente es harina común mezclada con un agente leudante como levadura química o polvo de hornear (baking powder), que simplifica la preparación de la masa y nos permite elaborar más rápidamente productos de repostería. Muchos no la usan porque prefieren controlar la cantidad de polvo de hornear que utilizan. Se puede crear a partir de colocar en una taza medidora (medida estándar para 140g) 1/2 cucharadita de sal junto con 1 y 1/2 cucharaditas de polvo para hornear (Royal Baking Powder por ejemplo), completando el resto de la taza con harina de todo uso. Hay que tamizar un par de veces para que se mezcle bien.

   Harina de repostería (cake flour): Simplemente es una versión más ligera de la harina todo uso. Es harina común mezclada con maicena, la cual rebaja la proporción de proteínas (la fuerza de la harina) y ayuda a obtener un bizcocho más ligero y esponjoso. Se puede crear a partir de una taza medidora (medida estándar para 140g) de harina todo uso, retirando de ella dos cucharadas de harina para sustituirlas por dos cucharadas de maicena (almidón de maíz). Hay que tamizar un par de veces para que se mezcle bien.

La siguiente harina más utilizada en el mundo es la de maíz (corn meal / corn flour), que es pilar fundamental de la alimentación de la cultura americana. No se debe confundir con la harina fina de maíz (maicena), son dos cosas completamente distintas. El maíz no contiene gluten, pero se caracteriza por aportar sabor y color a los productos elaborados con él. Para poder elaborar pan con esta harina, al no contener gluten, es necesario añadirle harina de trigo.

Otros dos ingredientes estrechamente relacionados a la harina:

   Fécula de maíz, almidón de maíz o harina fina de maíz (cornstarch): Comúnmente conocida como maicena o maizina. Apenas contiene 1% de proteínas en su composición, por ello tiene fama de hacer más esponjosos los bizcochos, porque reducen la proporción de proteínas de la harina y la hace más ligera.

   Fécula de patata, almidón de patata o harina de patata (potato starch): Se utiliza, como la maicena, para darle una textura más ligera y tierna a los bizcochos. Además se utiliza en recetas sin gluten y también para mantener la humedad de los dulces.

Hay muchos otros tipos de harina de las que no hablaremos en este caso, entre ellas la harina de soja, de avena, de arroz, de almendra, de cebada y de centeno. Suelen tener mucho sabor pero muy poco o nada de gluten.

Harinas hay muchas, muchísimas. Cada una tiene su uso específico, cada una es apropiada para hacer una determinada receta o un determinado tipo de producto. Una harina no puede sustituir a otra porque no se obtendrá el mismo resultado (en cuanto a textura o sabor por ejemplo). Recuerden siempre que el tipo de harina que se use afectará al producto final.

Por último les dejamos tres consejos:

   La mejor manera de almacenar la harina es en un lugar fresco y seco, evitando las altas temperaturas y la humedad. Precisamente por la humedad no es recomendable almacenarla en la nevera. Preferiblemente debe ser almacenada en un envase hermético o sellando su bolsa original con algún tipo de gancho.

   Siempre que una receta no especifique el tipo de harina es recomendable usar la harina de todo uso.

   La harina siempre debe ser tamizada antes de trabajar con ella.